Nueve de nueve. El Betis sigue sin conocer otra cosa que la victoria en esta fase de liga de la Champions y ya comparte la zona noble de la clasificación con Aston Villa, PSG, Liverpool y Real Madrid, los otros cuatro equipos con pleno de puntos. Esta vez no hubo exhibición ni intercambio de golpes como ante el Lille o el Oporto, pero sí algo que en Europa vale igual: un partido serio, controlado y sin apenas concesiones atrás.
Un portero contra todo un equipo Si el partido acabó 1-0 fue por un nombre: Tjark Ernst. El guardameta del Feyenoord firmó nueve paradas y convirtió en rutina lo que debería haber sido una goleada. Antes del descanso le negó el gol a Troy Parrott, que se había zafado de su marcador dentro del área, y en la misma acción repelió el rechace de Isco. Poco después detuvo un disparo raso de Bartra desde lejos. Tras el descanso la historia se repitió. Fornals lo probó desde fuera del área, Isco y de nuevo Bartra encontraron las manos del alemán, y Abde rozó el segundo en los minutos finales con un derechazo dentro del área. Diez remates a puerta del Betis por solo tres del rival resumen bien la noche en La Cartuja.
El penalti que desatascó la noche El gol llegó en el minuto 59 y nació de una acción de Abde. El marroquí armó la pierna dentro del área y su disparo chocó en el brazo de Jeremiah St. Juste, despegado del cuerpo. El árbitro no dudó y Isco, con la frialdad de siempre, transformó la pena máxima. Es su segundo penalti consecutivo en Champions después del que ya marcó ante el Oporto en la jornada anterior. El Feyenoord, que manejó algo más el balón (52% de posesión), apenas supo qué hacer con él. Su jugador más peligroso fue Anis Hadj Moussa, que obligó a Álvaro Valles a intervenir en dos disparos desde la frontal, uno en cada parte. Zechiël tuvo la otra ocasión clara con un cabezazo antes del descanso que se marchó por encima del larguero.
Antony, el borrón de la noche El único detalle que enturbió la victoria llegó en el minuto 63. Pellegrini decidió sustituir a Antony, que había sufrido una entrada dura de Mármol en los primeros minutos, y el brasileño no escondió su enfado: según algunos medios, se marchó directo al vestuario y tiró el peto al suelo. Un gesto que no pasará desapercibido en el vestuario verdiblanco y que habrá que ver cómo gestiona el técnico chileno en los próximos días. En su lugar entraron Ceballos y Riquelme, junto a la salida de Fornals, y ya en el tramo final Pellegrini dio minutos a Deossa, Lo Celso y Ángel Ortiz para cerrar el partido. El Betis no sufrió: el Feyenoord intentó un arreón final que nunca llegó a inquietar de verdad a Valles.
Un Betis que ya mira hacia arriba Tres jornadas, tres victorias y una sensación creciente: este Betis no está en la Champions de paso. Ha ganado en Lille, ha superado al Oporto en un partido loco y ahora ha demostrado que también sabe ganar sin brillar, que en Europa es casi más importante. El Feyenoord, por su parte, se queda con 3 puntos y en el puesto 26. El calendario no da respiro. El domingo a las 12:15 el equipo visita Balaídos para medirse al Celta en Liga, y el 4 de noviembre llegará la prueba más exigente hasta ahora en Europa: la visita al Borussia Dortmund. Allí se sabrá hasta dónde puede llegar este Betis.
La ficha rápida Real Betis (1): Álvaro Valles; Bellérin, Bartra, Natan, Fran García; Marc Roca, Isco, Fornals; Antony, Parrott y Abde. También jugaron Ceballos, Riquelme, Deossa, Lo Celso y Ángel Ortiz. Feyenoord (0): Ernst; Read, St. Juste, Mármol, Javi López; Zechiël, Vanhoutte, Targhalline; Hadj Moussa, Valente y Ferri.
Gol: 1-0, minuto 59, Isco (penalti).
Competición: UEFA Champions League, fase de liga, jornada 3. Estadio de La Cartuja, Sevilla.
Tarjetas: amarillas para Mármol por el Feyenoord y para Riquelme por el Betis.



